COMO UN SUEÑO
Mis
ojos titilaban, y
mi
corazón saltaba como
un
niño que ha encontrado
su
juguete.
Mis
frágiles labios articulaban
su
nombre pesadamente,
y mi
rostro azorado
ardía
sin límite.
Mis
manos temblorosas
sus
ojos de bellos cristales
me
hipnotizaban.
Su
tenue mirada fulminaba
mi
alma, mi juicio, mi razón,
llevándome
a lo inexorable.
Como
un sueño imposible
traído
a mi fantástico mundo,
eres,
o amada mía.
Agraciada
como un ángel,
cual
solo los soñadores
te
pueden soñar.
Miguel
Ángel P.C
