viernes, 13 de septiembre de 2013

COMO UN SUEÑO

Mis ojos titilaban, y
mi corazón saltaba como
un niño que ha encontrado
su juguete.


 Mis frágiles labios articulaban

su nombre pesadamente,
y mi rostro azorado
ardía sin límite.

Mis manos temblorosas
acariciaban su piel de loto,
sus ojos de bellos cristales
me hipnotizaban.
Su tenue mirada fulminaba
mi alma, mi juicio, mi razón,
llevándome a lo inexorable.
Como un sueño imposible
traído a mi fantástico mundo,
eres, o amada mía.
Agraciada como un ángel,
cual solo los soñadores
te pueden soñar.



Miguel Ángel P.C